No era un día cualquiera en Oporto: jugaba el FC Porto. Si caminabas el 11 de agosto por las calles de la urbe bañada por el río Duero y desconocías el dato, pronto lo intuirías: raro era que alguien no llevase algún detalle del equipo en su indumentaria. Es una afición fiel, que se hace oír y que intimida con sus incesantes cánticos al rival. El oponente para dicha ocasión fue el Chaves: los de Casillas le endosaron una manita y pese a ello la grada visitante también dejó su huella en el eco de Do Dragão. Con una Super Bock [marca de cerveza] en una mano y una bomba de crema en la otra –hamburguesa o perrito en su defecto–, los dragones ‘abrieron fuego’ para recibir a sus campeones [habían ganado la Supercopa de Portugal].
1. Las vistas desde los aledaños de Do Dragão

2. Estómago lleno para la batalla

3. Pequeños dragones

4. Fidelidad

5. ¡Que viene el Porto!

6. ¡Al estadio hemos de ir!

7. Mirada blanquiazul

8. Nacidos para vencer
