XAVI TORRES: “ME HUBIERA GUSTADO SEGUIR EN EL SPORTING”

Xavi Torres

Compromiso, pasión, trabajo y talento. Con estos ítems bajo los tacos, Xavi Torres (Jávea, 1986) llegó al fútbol profesional. Aquiles le reclutó allá por 2013 para el equipo de los que no se rompen pese a que el tendón se desgarre. Ejemplo de resiliencia, continuó entonces su periplo con el balón en los pies por diferentes lares. Ahora, el típico pastel de carne australiano ha sustituido a la emblemática tortilla española, pero ha vuelto a disfrutar del fútbol con el escudo del Perth Glory en el pecho y el recuerdo del Sporting en la memoria. Le hubiera gustado seguir en Gijón y participar de esta temporada que está firmando el equipo, pero se conforma con seguirlo desde la distancia. A veces una temporada es suficiente para dejar huella en un jugador… y Xavi Torres lo ha dejado más que claro.

¿Por qué fútbol?

Creo que porque mi padre también fue futbolista. Él jugó en Tercera y también le gusta mucho verlo en la televisión. Desde pequeño me he criado viendo fútbol con mi padre, me gustaba y siempre le decía que yo quería jugar algún día en la televisión como los que veíamos. Y mira…

Al principio de tu carrera jugaste en Tercera y Segunda B, pero también en fútbol base. ¿Crees que el primer caso curte más o que ambas son el complemento perfecto?

He tenido la suerte de estar seis años en la cantera del Villarreal y dos en la del Barça. Son dos de las mejores de España y cada año mejoran. Además, ya no es que mejores jugando al fútbol porque hay buenos entrenadores, sino que también mejoras porque te educan muy bien y con una serie de valores que son los más importantes para llegar a ser profesional.

¿Fueron esos años cuando aprendiste y descubriste el fútbol de verdad?

Sí, sí. Está claro que hasta que no estás en una cantera o eres profesional no lo descubres. Incluso te diría que cada temporada o cada día vas descubriendo cosas, porque el fútbol es un deporte muy bonito y cada día puedes aprender. No veo una vida sin fútbol.

¿Dónde aprendiste más?

Hablando en términos de fútbol aprendí más en el Barça y con Guardiola.

De hecho, te iba a decir que cuando entrevisté a Carmona comentábamos que haber vivido ese Barça de Guardiola es una especie de máster en fútbol.

Sí, sí. Yo tuve a Guardiola dos años: me dio la oportunidad de estar en el primer equipo y de jugar en Primera el año que el Barça ganó seis títulos. Es una locura. Si tú transmites en el campo lo que él te pide te das cuenta de que tiene razón en todo. Mejoras tu fútbol haciendo lo que él pide.

Esto desmonta un poco esa vaga teoría de que si el equipo es bueno, como era el caso, el entrenador no influye tanto, que no hace falta que él también sea el mejor.

Claro, yo en eso no estoy nada de acuerdo. Creo que un entrenador influye tanto en una plantilla como un delantero o como un portero… Es uno más.

Como decías: llegaste a debutar con el primer equipo y Guardiola te pidió que hicieras la pretemporada con ellos, ¿por qué te fuiste?

Sí, sí. Sabía que iba a hacer la pretemporada con el primer equipo, pero lo lógico también sería que bajara después al filial con Luis Enrique, además era el capitán. Pero me salió la oportunidad de firmar cuatro temporadas con el Málaga en Primera División y fui a hablar con Guardiola y ambos decidimos que me fuera con una opción de recompra y así podría jugar en Primera.

¿Te arrepientes?

[Piensa]. No, no. Soy una persona que no se arrepiente de sus decisiones. A veces las habré tomado mejor y otras peor, pero siempre me han servido para algo. Siempre busco el lado positivo de las cosas y nunca, para nada, me arrepiento. Es verdad que con la edad tomas más conciencia de las cosas y crees que podrías haber tomado otra decisión. Pero no me arrepiento nunca.

¿Y cómo fueron esos años en Málaga, aunque hubo cesiones al Levante?

Jugar en el Málaga es muy bonito, no solo por la ciudad y lo que representa. Pero tuve mala suerte porque a mitad de temporada hubo un pequeño problema con el entrenador y me apartó del equipo, así que me fui cedido al Levante. Esta sí fue la decisión más importante que he tomado, porque, además, el Levante es como mi casa. Jugué todo y pudimos meter al club en UEFA y el último partido casi nos metemos en Champions. Esto me hizo afianzarme en Primera.

¿Es la experiencia más bonita de tu carrera?

[Piensa]. Todas son bonitas, porque celebrar la Champions en Roma o la Liga en el Camp Nou con el Barça también lo fue. Pero es verdad que, como protagonista, tanto la del Levante como el ascenso con el Betis, son experiencias que no se olvidan.

Después: un breve periplo en Getafe y vuelta al sur, a Sevilla. Pero una lesión lo cambió todo.

Así es… Hice una temporada muy buena en el Getafe, que había firmado por cuatro años, pero me vendieron al Betis. Llegué allí, un club histórico en España, y que en aquel momento estaba jugando UEFA y en diciembre me rompí el tendón de Aquiles. Fue un momento muy duro. De hecho, me atrevería a decir, aunque no me gusta, que marcó un antes y un después en mi carrera. Pude curarme bien, aunque el Betis bajó y la temporada siguiente volvió a subir.

¿Cómo afrontaste esa lesión? Porque rompe con todos los planes…

Imagínate… Pasé de tener bastantes equipos interesados en mí a que, después de la lesión, casi nadie te quiere. Es difícil de asimilar… Gracias a mi familia y a mi novia lo he podido superar. De todo se aprende y son experiencias que hay que vivir y sacar el lado positivo.

Comentabas que la lesión marcó un antes y un después. Esto me recuerda a unas declaraciones de Valdés en las que dice que cuando uno se lesiona de gravedad el fútbol te aparta y te hace sentir un lisiado.

Sí, es verdad. En el fútbol somos una especie de mercancía: un día eres el mejor y, otro, una basura. Al principio cuesta asumirlo y entenderlo. En mi caso pasé momentos muy difíciles, pero me sirvió para asimilar que ya no era el de antes y que tenía que buscarme otros retos y otros clubes y afrontarlos lo mejor posible.

Me decías que sois como una mercancía. Parece que al futbolista ya solo se le valora en función de su precio de mercado. ¿Añoras el fútbol de antes, en el que quizá se tenía más en cuenta que sois profesionales y no productos?

[Sonríe]. Sí, sí, pero el fútbol va cambiando. Ahora mismo ya es un negocio y hay cosas que ni nosotros mismos entendemos. Pero, al final, los futbolistas lo único que queremos es jugar y disfrutar, sobre todo porque nuestra carrera es muy corta.

¿Cómo afrontaste la vuelta? ¿Tenías miedo?

Sí… Llevaba tiempo jugando en Primera y volvía a Segunda. Era todo nuevo para mí y no me encontraba al cien por cien. De hecho, me daba cuenta de que había balones a los que no llegaba y antes sí lo hacía, así que me preguntaba por qué. Al principio todo es muy frustrante, pero conforme llegaron las victorias me iba encontrando mejor y me iba soltando. Y conseguimos que el Betis volviera a Primera.

¿Esa readaptación psicológica la hiciste solo?

Tuve que ir a psicólogos, claro. Al principio era muy difícil ver que me costaba. El fútbol es nuestra vida…  yo soy feliz si gano, porque si no lo hago estoy toda la semana deseando que llegue el siguiente partido. Pero la ayuda del psicólogo hizo ver el fútbol de otra manera, no le quité protagonismo porque es mi vida, pero no me llevaba a casa ese mal humor o frustración.

En su día me dijiste que te hacía especial ilusión fichar por el Sporting. Ahora que estás lejos de El Molinón y que no tienes que cuidar tanto las palabras, ¿lo mantienes?

Pero sin ninguna duda. El Sporting es un club que siempre me ha encantado. Era para mí ese típico equipo que te cae bien, que te gusta el estadio y la afición. Estaba entregadísimo a volver a disfrutar de Primera, porque en el Betis solo jugué once o doce partidos, y dónde mejor que en el Sporting para ayudar a salvarlo… Sin embargo, fue una temporada difícil, extraña, pasaron muchas cosas raras. Pero le guardo muchísimo cariño… Siempre que tuve minutos intenté cumplir y dar lo máximo. Ahora sigo todos los partidos y hablo con mis excompañeros para desearles el ascenso.

Se percibía que estabas muy comprometido con el club, pero te costó hacerte con minutos… ¿te generaba impotencia tener que verlo desde la grada?

Sentía al club, de verdad. Me iba la vida en que siguiese en Primera. Pero a veces era duro porque venía, por ejemplo, de empatar en el campo del Sevilla o del Betis y de hacer un buen partido y la semana siguiente estaba en la grada. No entendía nada. Pero así es el fútbol: unas veces lo ves desde el lado bueno y otras desde el lado malo, como me tocó a mí el año pasado. Me daba rabia no poder jugar y que el equipo no ganara tampoco.

Creo que eso le pasó a varios jugadores: un día titular, otro a la grada. Fue una temporada extraña.

Muy muy rara. No creo que se vuelva a dar algo así. Se puso todo en contra. Y la plantilla era buena, para salvarse sin problema. Pero son temporadas malas. Me acuerdo también de la del Betis, aunque estuve lesionado: estábamos jugando UEFA y bajamos a Segunda. Se tomaron malas decisiones, pero, al final, los culpables somos los jugadores. Eso sí, esto nos dolió a muchos porque queríamos ayudar y no podíamos.

¿Te hubiera gustado seguir en Gijón?

Sí, por supuesto. Me hubiese encantado.

¿Crees que te afectó el cambio de director deportivo?

[Piensa]. Sí… para qué te voy a engañar. Es Torrecilla, que en el Betis ya me había descartado, y justo firma por el Sporting. Pero no le guardo ningún rencor. De hecho, cuando me lo he encontrado hemos hablado de fútbol y de todo. Eso sí, estoy muy feliz de que le estén saliendo bien las cosas en el Sporting.

Pero el director deportivo debe hacer caso a las peticiones del entrenador, ¿no? Es cierto que cuando firmó Torrecilla aun no se conocía quién sería el técnico la próxima temporada y tú acababas contrato en junio.

Sí, sí, pero en cuanto firmó Torrecilla mis representantes hablaron con el club y él enseguida les dijo que buscase otra salida.

Ya centrándonos en el aspecto más futbolístico: ¿Por qué mediocentro?

Creo que por mi carácter y mis cualidades. Me encantaba esa posición desde pequeño. A mí me gustan jugadores como Albelda o Busquets. No puedo verme en otra posición porque no sería yo.

Pero también juegas a veces de central… ¿Hay tantas similitudes como se quiere hacer creer?

No, no. No tiene nada que ver. Por cualidades el mediocentro y el central somos parecidos, pero en el aspecto táctico no tiene absolutamente nada que ver.

¿Y en qué sistema crees que el mediocentro se sienten más favorecido?

Depende del jugador. Algunos prefieren el 4-4-2, otros el 4-3-3…

¿Y más vendido?

Depende también. Sobre todo depende de cómo esté trabajado el equipo más que del sistema.

Me decías que te encanta ver fútbol, ¿pero lo ves como aficionado o analizándolo?

Me encanta. De hecho, aquí en Australia intento ver todos los partidos posibles…

¿Vislumbras un futuro como entrenador?

[Piensa]. No lo sé. No me gusta hablar del futuro, porque todo cambia enseguida, pero obviamente no imagino una vida sin estar ligado al fútbol.

¿Qué tiene de especial el fútbol australiano para ti?

Sinceramente, me ha sorprendido para bien. Es verdad que en España no tenemos en cuenta esta liga, pero tiene un nivel alto y está muy bien gestionada.

¿Y por qué elegiste irte allí?

Con todo lo que pasó en el Sporting perdí la motivación y yo me muevo por ella. Me apetecía buscar otros retos, otras ligas… Y me llamó Diego Castro y me dijo que allí estaría genial. También me llamó el entrenador. Y decidí irme allí.

Diego Castro es uno de los ídolos de la Mareona, ¿cómo es jugar otra vez con él?

[Sonríe]. Ya coincidimos en Getafe y aquí ya… Es muy bueno como jugador, pero como persona ni te cuento. Le estoy muy agradecido porque este año me ha ayudado a disputar muchos partidos e incluso a meter goles.

Ahora que se acerca el final de temporada y teniendo la experiencia del Sporting reciente, ¿a quién te llevarías al Perth Glory?

[Resopla]. ¿Del Sporting? ¡A muchos! [resopla]. Me llevaría a muchos de mis compañeros: Carmona, Mariño, Sergio, Lora, Isma… Son muy buenos jugando, pero son mejores personas todavía.

¿Te gustaría volver a España o Europa?

[Piensa]. No me lo planteo. Estoy muy a gusto en Australia… así que ya veremos la temporada que viene.

¿Qué futbolista te ha inspirado más?

Me he fijado mucho en Xabi Alonso y Sergio Busquets. Te fijas para mejorar. Y también me gusta mucho Bruno del Villarreal.

¿Y el entrenador con el que más has aprendido?

[Piensa]. De todos. He aprendido muchísimo de todos, aunque de Guardiola sobre todo. Pero creo que aprendes cosas nuevas de todos. Además, yo me considero una esponja e intento aprender siempre.

¿Cuál es el recuerdo futbolístico que tienes grabado en tu memoria?

[Resopla]. Tengo muchos… Pero el de meter al Levante en Europa, una afición tan humilde, fue algo muy bonito…

¿Y cuál es el mejor consejo que te han dado en tu carrera?

Muchos, pero sobre todo que disfrute de la pasión porque cuando te das cuenta… se acabó la carrera.

¿Quieres decirle algo a la afición del Sporting?

Espero que vuelvan a estar donde se merecen. Y es Primera. Te lo vuelvo a repetir, y no lo digo por quedar bien, ese club debe estar en Primera por la ciudad, la afición… Es una pena no haber podido estar allí, pero le guardaré siempre un cariño enorme.

Written By
More from Paula Martín

DAME TU MANO

Patrocinado por Clínica Arnaiz.
Read More

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *