EL SPORTING, COMO LA VIDA

SPORTING DE GIJÓN

Nos hemos hecho especialistas casi en física, matemáticas y química. “Si arañamos este punto por aquí, si el otro suma aquí pero no esa jornada”. “Si conseguimos ‘x’ puntos y el Lega estos… nos salvamos”. “Si juega ‘tal’ que se entiende mejor con ‘cual’…”. Y así cada jornada desde septiembre -agosto fue el único mes bueno de este Sporting-.

Este último tramo de la temporada se ha convertido como el último del curso. Cuando las cuentas no salen para estudiar tantos folios en tan poco tiempo, cuando las cuentas no salen para marcar los goles que no has marcado en ocho meses, así como las siestas de más que te has pegado y ahora te arrepientes, como esas oportunidades perdidas… como ese reloj de arena que cumple su labor independientemente de que tú lo hayas hecho o no. Porque el fútbol es como la vida, sí. Y el Sporting como ese amor tóxico del que te quieres separar a veces, inmunizar al menos, pero ese mismo al que al final siempre vuelves a abrazar. Da igual el dónde, las circunstancias, los que te miran raro y no te comprenden y los que te acompañan en ese partido vital. Porque lo único que no cambia es el Sporting. Y tú. Tú tampoco. Porque sufres, y lo seguirás haciendo, con y por él. No importa si en Madrid o Miranda de Ebro.

Lo único que es invariable en la vida de un sportinguista es el escudo que porta en el pecho. No entiende de adverbios, adjetivos y mucho menos sustantivos. Solo hay uno y es propio: Real Sporting de Gijón. Por ello, cuando el 21 de mayo acabe la Liga y el Sporting tenga declarado su próximo destino, tú le acompañarás como siempre has hecho. “Otra vez a empezar. Otra nueva vida. Otros nuevos compañeros de viaje”, dirás. Pero mirarás a tu alrededor y verás miles como tú. Sonreirás y dirás: elegí bien. Porque la felicidad que te inunda cuando le ves ganar es incomparable a cualquier otra cosa y porque la sensación de hogar que da El Molinón es inigualable. Hay cosas invariables. Pero la más clara e importante siempre es el Sporting. Tu Sporting. Tu Sporting… del alma.

No llores si el destino es el que no esperabas. Siéntete orgulloso de ti mismo, porque seguirás ahí, a pie de cañón, para volver a vencer a los campos de España. Y volverás a vencer… ¡Claro que volverás! Porque el fútbol, como la vida, son ciclos. Y todo lo que sube, baja, y viceversa. La marea siempre se calma. El sol vuelve a salir. Y el núcleo de la montaña, el tronco y las raíces del árbol o como lo quieras llamar, serán siempre las mismas. Inamovibles e invariables a lo que pase a su alrededor. Así que sonríe. Que ser del Sporting ‘ye’ esto. Pero también implica momentos que “nadie ni nunca podrán olvidar”.

Otra vez volverás a triunfar.

Written By
More from Paula Martín

Un Sporting muy platonista

Empiezo a creer que en el Sporting se ha instalado una percepción...
Read More

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *