EL CORAZÓN DE CARMONA

Carlos Carmona
Foto original: © Juan Llavio

Carlos Carmona es un guerrero insaciable. Su presa no es solo el gol, es su fabricación. Como buen artesano, mima hasta el más mínimo detalle para darle forma. Algunas veces sale a la primera, otras tarda un poco más y de vez en cuando solo sirve para seguir mejorando. Pero él nunca lo deja de intentar.

Denominarle ‘artesano del fútbol’ es adecuado, pues para desempeñar dicha labor hay que poseer técnica y él es de los que más tiene en el equipo rojiblanco. Piensa, diseña y crea. Como uno de esos artistas de vanguardia de firmas ininteligibles. La suya está clara: sonrisa en la cara y forma de corazón en las manos. Con el mismo amor que va la celebración, juega. «Juego con el corazón» me dijo en la entrevista. Y no hay más que verlo para comprobar que no miente. Pero no solo entrega el suyo, sino que hace que vibre el de los allí presentes. Ha conectado con la grada y una petición del mallorquín clamando el apoyo de la misma es suficiente para que esta se ponga manos a la obra. De nuevo, artesano. De nuevo, la emoción. De nuevo, Carmona.

A su hermano mayor hay que darle las gracias por permitirnos que hoy disfrutemos de él. Cuando el pequeño de los Carmona, Carlos, cumplió cuatro años, José se lo llevó consigo para darle patadas al balón. Quién sabe, quizá ya entonces apuntaba maneras… Pero de lo que nadie duda es que ha trabajado cada cosecha recogida. Nadie le ha regalado nada. Soñó con ser lo que es hoy y lo ha conseguido, pero no se olvida que antes sufrió el camino que esto conlleva. No es solo jugar en Segunda B, que lo hizo y con nota; no es solo entrenar con los mejores jugadores del mundo, que lo hizo y aprendió; es demostrar cada día que mereces ser uno de esos nombres que suenan cuando se anuncia la alineación. Y, sobre todo, es separarte de tu familia y de tus amigos, dejarlo todo sin saber si volverás por Navidad con buenas noticias o dándote por vencido. Ni las lesiones ni los malos momentos han podido con un jugador de esos que admiras por muchas cosas, pero sobre todo porque se ha hecho a sí mismo y hace de la reivindicación su seña de identidad. La magia ya le viene de serie, pero la sigue puliendo día a día, como buen alquimista del balompié, como buen fabricante de ilusiones.

Carlos Carmona ilusiona a gran parte de la Mareona con solo poner sus pies sobre el verde. Se lo ha ganado a pulso, a golpe de gol, con creces y con resultados tanto en el aspecto ofensivo como defensivo. Porque, además de todo lo anterior, Carmona es compañero. Ayuda siempre al que está detrás aunque la fatiga le aceche por la jugada que se acaba de marcarse segundos atrás. Llega. Y lo hace bien. Así lo revelan las estadísticas y así se demostró, sin ir más lejos, la pasada jornada ante el Extremadura.

Lo suyo es un don. Pocos artesanos pueden decir que, manteniendo ese carácter único, peculiar y diferente que da el trabajo hecho por uno mismo, producen en serie. Y él lo hace. Cada jornada hay jugadas suyas para enmarcar y algún que otro gol o asistencia. Son muchas las veces que, además de diseñar los tantos, los fabrica, los moldea y los vende con su sello. Ese corazón inconfundible… como el que roba al que le ve jugar. En su celebración está el de todos. Y, por si fuera poco, cuando vienen mal dadas, jamás se esconde. Siempre da la cara y reconoce el error, ya sea propio o ajeno. Y se obsesiona por mejorar la imagen dada el próximo día.

Un fabricante jamás cesa en la creación, incluso cuando la inspiración falta. Si es así, asume otro papel en la producción y delega, pero nunca se para. Es un gusto para el fútbol, pero es una suerte para Gijón. Y ahora don Carlos Carmona Bonet lleva el diez a la espalda, el de los buenos.

*Artículo original –se ha modificado– publicado en la segunda edición en papel.

Written By
More from Paula Martín

Claves psicológicas de una temporada inolvidable, por: Silvia Mª Bartolomé

Inauguramos la sección “El invitado” con la psicóloga deportiva Silvia María Bartolomé....
Read More

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *